«Cuantas más mujeres haya en la línea de salida, más natural se volverá y más se consolidará el círculo virtuoso».

Nathalie Monnier, de participante a coordinadora de carrera: el compromiso en el corazón de GRAAALPS

Nathalie Monnier llegó a GRAAALPS como participante y rápidamente encontró su lugar en la aventura.

Impulsada por una visión común y la confianza mutua con el equipo, evolucionó de forma natural hacia el papel de directora de carrera, poniendo su experiencia en ultramaratones y viajes en bicicleta al servicio de los corredores y corredoras.

Hoy en día, se encarga de coordinar la seguridad, la coherencia de los itinerarios y la gestión de imprevistos, al tiempo que aporta una valiosa experiencia local sobre los territorios atravesados.

A través de su trayectoria personal, Nathalie también transmite un mensaje contundente: los límites suelen ser los que nos imponemos a nosotros mismos.

En esta entrevista, habla con sinceridad sobre el ultramaratón. Defiende una visión comprometida e inclusiva de esta disciplina, poniendo de relieve los obstáculos que aún siguen existiendo para las mujeres y la necesidad de cambiar la narrativa en torno a ella.

A través de acciones concretas —representación, transmisión, tutoría y diseño más inclusivo de los eventos—, trabaja activamente para que la línea de salida sea más accesible.

Participación de Nathalie Monnier en la Race Across Spain 2025 junto con Fabien Monnier - foto: Robin ISSARTEL

1. ¿Puedes presentarte en pocas palabras y contarnos tu trayectoria en el ciclismo y las ultradistancias?

Empecé a practicar deportes de resistencia un poco por casualidad, a los 28 años, con el triatlón. Luego conocí a Fabien, y fue entonces cuando la bicicleta pasó a ocupar un lugar central en mi vida. Con él, se convirtió a la vez en un deporte, un terreno de juego y una forma de viajar juntos.

Hace unos diez años, también descubrí el gravel, mucho antes de la era del gravel «de competición», montando en una bicicleta de ciclocross. La idea era sencilla: más seguridad, más libertad en invierno y, sobre todo, el placer de descubrir los caminos. En aquella época, era una práctica más relajada, más contemplativa, otra forma de abordar el ciclismo.

Después seguí un recorrido bastante clásico, con carreras ciclistas y, naturalmente, surgió el deseo de alargar las distancias, para explorar mis límites y aprender a superarlos. El bikepacking se impuso entonces como una evidencia: nos encanta viajar, y este formato nos permitió atravesar territorios enteros de forma autónoma, desde Noruega hasta Nueva Zelanda, pasando por las Azores y gran parte de Europa.

Me gustan las distancias muy largas que comparto con Fabien, porque nos permiten vivir juntos algo intenso. Por otro lado, también disfruto de las distancias entre 200 y 500 km en solitario: son distancias que me dan espacio, sin ser demasiado largas, y en las que me siento cómoda conmigo misma.

No me definiría como una ciclista ultra en toda regla, sino ante todo como una ciclista apasionada. Lo que me gusta es la diversidad: disfrutar tanto de los formatos cortos como de las cicloturistas, las pruebas largas, las ultras o, simplemente, las aventuras en bicicleta. Variar las prácticas me permite no aburrirme nunca, mantener la curiosidad y también dejar que mi cuerpo se adapte sin desgastarlo.
Con el tiempo, lo que más me atrae sigue siendo la gestión del esfuerzo, el viaje, la aventura y la resistencia.

Nathalie Monnier durante su participación en la Gravel Burn 2025 - foto: @monnier.nath

2. ¿Cómo llegaste al proyecto GRAAALPS y qué te animó a participar en él como coordinadora de carrera?

Llegué a GRAAALPS primero como participante. El recorrido, el espíritu, la montaña... todo encajaba perfectamente con mi forma de vivir el ciclismo y el ultra.

Muy pronto tuve una excelente sensación con el equipo. Creo que nuestras visiones y valores comunes nos unieron de forma natural. Arnaud se atrevió a confiar en mí para un puesto que era nuevo para mí, y esa confianza fue decisiva. Convertirme en directora de carrera fue algo bastante natural: quería contribuir de otra manera, desde dentro, y poner mi experiencia en el ultra, pero también simplemente en el ciclismo y los viajes, al servicio de los corredores y corredoras.

Lo que más me motivaba era el deseo de hacer que los demás experimentaran lo mismo que yo sentía durante la carrera: una forma determinada de ver las cosas, de atravesarlas, de sentirlas. Evidentemente, es todo un reto organizar una prueba que se ajuste al 200 % a lo que nos gustaría vivir como participantes. Pero vivirla desde detrás del escenario es una ultra en sí misma, diferente, pero no menos intensa.

Me gustan tanto los retos profesionales como los personales, y pensé que mi experiencia profesional me daría las claves necesarias para lanzarme a esta aventura como directora de carrera. Además, todo esto se hace codo con codo con Fabien, que es el responsable de los recorridos. Avanzamos juntos, cada uno en su papel, con una visión compartida de la prueba.

 

3. En concreto, ¿cuál es el papel de una coordinadora de carrera en un evento como GRAAALPS?

Es un papel muy transversal. Por supuesto, hay que respetar el pliego de condiciones y la identidad de la marca, la seguridad, la coherencia del recorrido, la gestión de imprevistos, pero también hay que saber escuchar, coordinar y sincronizar con el equipo. 

Mi función consiste, entre otras cosas, en aportar ese toque local indispensable: conocer bien las particularidades de los países por los que se atraviesa, las normas, la legislación, las autorizaciones, los interlocutores, pero también el terreno y los recorridos. Todo ello requiere una verdadera anticipación para que, una vez iniciada la carrera, los participantes puedan concentrarse únicamente en su aventura.

Ser coordinadora de carreras también implica velar por que la experiencia siga siendo exigente sin ser excluyente, comprometida sin estar desconectada de la realidad sobre el terreno. Esto implica tomar decisiones, a veces difíciles, siempre con responsabilidad, teniendo en cuenta el equilibrio entre aventura, seguridad, coherencia deportiva y diversión.

También me gusta pensar que mi papel, como mujer directora de carrera, es dar visibilidad a las mujeres en estos entornos aún muy masculinos y animar a más participantes a proyectarse en la prueba. Al final, el objetivo sigue siendo el mismo: hacer que cada participante viva una aventura deportiva y humana intensa, en un entorno seguro, impulsada por un equipo unido y alineado.

Rueda de prensa de GRAAALPS 2025 moderada por Nathalie Monnier - foto: Edouard Hanotte

4. GRAAALPS es una prueba exigente y comprometida que se celebra en la montaña: ¿qué es lo que, en tu opinión, la hace única?

GRAAALPS es tanto un viaje como una aventura deportiva. Cruzar los Alpes, atravesar tres países y encadenar una multitud de puertos de montaña es, en sí mismo, una experiencia extraordinaria. Pero lo que la hace realmente única es la combinación de todos estos elementos.

Hay una combinación entre la dificultad técnica de algunos senderos de montaña, la longitud y la sucesión de puertos, las duras variaciones de temperatura, a veces muy marcadas, y el aislamiento de algunas zonas. A esto se suma la belleza salvaje de los paisajes, que acompaña a los participantes de principio a fin, pero también la dimensión de semiautonomía, que obliga a cada uno a gestionar su esfuerzo, su material y su tiempo.

GRAAALPS es un puente entre el mar y la montaña, entre el esfuerzo físico y la aventura interior. No es una carrera «contra» los Alpes, sino una travesía «con» ellos, en la que hay que aprender a lidiar con el terreno, el clima y uno mismo. Es esta coherencia, este diálogo permanente entre el recorrido, el entorno y los participantes, lo que, en mi opinión, lo hace tan singular.


5. ¿Por qué es importante para ti, personalmente, la cuestión de la participación femenina en las carreras de ultradistancia?

Porque yo mismo me he enfrentado a esas dudas. Sobre mis capacidades físicas, mis límites... Nuestra primera ultra la hicimos con Fabien, durante la pandemia, y fue entonces cuando me di cuenta de que, al fin y al cabo, era yo quien fijaba los límites y que la preparación, la planificación, la velocidad y la gestión eran factores determinantes. Pero tuve que verlo para darme cuenta de que era capaz de hacerlo.

Lo que más me llama la atención es la diferencia entre lo que las mujeres son capaces de hacer y lo que se atreven a intentar. Las ultradistancias me han enseñado que el éxito se decide tanto o más antes de la salida que durante la carrera. La preparación, la organización, la planificación, la gestión mental... todo ese trabajo previo representa una parte enorme del éxito de una ultra, mucho más que la simple condición física (¡que también es una parte que me gusta mucho!).

Y en este ámbito, las mujeres tienen grandes habilidades. Por eso estoy convencida de que aún hay un enorme potencial sin explotar. Para mí, fomentar la participación femenina es ayudar a derribar ese techo invisible entre lo que somos capaces de hacer y lo que nos permitimos plantearnos.

Compartición de paseos en grupo en la cuenta de Instagram de Nathalie Monnier - fotos: @monnier.nath

 

6. En tu opinión, ¿cuáles son los principales obstáculos que aún impiden a muchas mujeres plantearse participar en este tipo de carreras?

En mi opinión, hay múltiples obstáculos que a menudo se acumulan. En primer lugar, está la falta de representación: todavía hay muy pocas historias femeninas visibles, pocos modelos con los que identificarse, lo que dificulta la proyección. Pero esto está mejorando, cada vez vemos a más mujeres lanzarse al ultra y hasta rendir mejor que los hombres. 

También está el miedo al fracaso, muy presente en muchas mujeres: ¿y si no lo consigo? Esta pregunta puede llegar a ser paralizante, sobre todo en un mundo en el que lo extremo se suele contar de forma muy heroica o radical.
A esto se suman obstáculos más concretos: la carga mental, la organización del día a día, el tiempo que hay que dedicar al entrenamiento, la logística, la mirada de los que nos rodean. Todos estos elementos pueden parecer incompatibles con un proyecto de ultra, cuando en realidad se pueden plantear de otra manera.

Por último, a veces existe una forma de autocensura, alimentada por la idea de que hay que estar «100 % preparada» antes de lanzarse. Sin embargo, el ultra nunca se domina a la perfección. También se aprende sobre la marcha, y es a menudo ahí donde las mujeres descubren lo capaces que son de adaptarse.


7. ¿Qué medidas concretas se pueden adoptar para que haya más mujeres en la línea de salida?

Lo primero es cambiar la forma en que se cuenta el ultra. Mostrar recorridos variados, experiencias diferentes, relatos sinceros, no solo actuaciones extremas o historias de superación fuera de lo común. El ultra no es una única forma de hacerlo, y es importante hacerlo visible.

A continuación, es fundamental crear espacios para el intercambio y la transmisión: tutorías, debates, intercambio de experiencias, preparativos colectivos. Poder hacer preguntas, compartir dudas y comprender concretamente lo que esto implica cambia enormemente la forma en que nos proyectamos.

También es fundamental pensar en la inclusión desde el momento en que se diseñan los eventos, y no como un añadido a posteriori. Esto pasa por la comunicación, el tono empleado, los elementos visuales, pero también por decisiones muy concretas sobre el terreno: la acogida, el acompañamiento, la claridad de la información, la forma en que se valoran todas las formas de éxito, no solo la clasificación. Y creo que en Race Across lo habían entendido. 

Por último, animar a las mujeres a lanzarse, sin esperar a estar «100 % preparadas», es un mensaje muy importante. Cuantas más mujeres haya en la línea de salida, más natural se volverá y más se consolidará el círculo virtuoso.


8. Como mujer muy involucrada en el ultra, ¿qué te hubiera gustado que te dijeran o que se hubiera puesto en marcha cuando empezaste?

Me hubiera gustado que me dijeran que no hay una única forma correcta de practicar el ultramaratón. Que se puede llegar a él por caminos muy diferentes, a tu propio ritmo, con tus propias fuerzas y tus propias ambiciones. 

También me hubiera gustado ver más mujeres destacadas en las carreras de ultrafondo para atreverme más fácilmente a lanzarme, se hablaba mucho de hombres y sobre todo de hazañas. No era eso lo que yo buscaba en el ultrafondo.

Destacamos a algunas participantes de nuestra serie Gravel 2025 - fotos: Edouard Hanotte y Jennifer Nguyen



9. ¿Qué mensaje te gustaría enviar a las mujeres que aún dudan en inscribirse en una carrera como GRAAALPS?

No es necesario estar preparada al 100 % para lanzarse. Si la idea se te pasa por la cabeza, es que ya hay algo que vale la pena explorar.

GRAAALPS no es solo una prueba deportiva, es ante todo una aventura humana. Una travesía, un viaje, una inmersión. Hay momentos suspendidos, casi mágicos, como cruzar una frontera por un camino de grava, en medio de la nada, sin saber realmente dónde empieza o termina un país. A menudo son esos momentos los que más perduran en la memoria.

Ven a vivir la aventura, el viaje, la experiencia. No para marcar una casilla o demostrar algo, sino para vivir algo intenso, auténtico. Es una aventura que se escribe sobre la marcha.

10. En tu opinión, ¿cómo podría ser una edición de GRAAALPS aún más inclusiva en los próximos años?

Sería una edición en la que la diversidad de perfiles en la línea de salida se convertiría en algo natural. Trayectorias vitales diferentes, experiencias variadas, múltiples formas de abordar la aventura sin que ello se sobreinterprete o se categorice.

Y quizá algún día llegue una edición en la que las mujeres ya no se perciban como «una categoría aparte», sino simplemente como participantes de pleno derecho, presentes, visibles y legítimas. En la que su presencia ya no sorprenda, sino que enriquezca de forma natural la prueba.

Y, sobre todo, una edición en la que todos, independientemente de su trayectoria, su nivel o su forma de enfocar el ciclismo, se sienten autorizados a vivir esta travesía a su manera. Una GRAAALPS fiel a lo que ya es en lo más profundo: una aventura deportiva exigente, sí, pero ante todo humana.

Natalie y Fabien Monnier, inscritos como dúo en la Race Across Spain 2025 - foto: @monnier.nath

¿Quieres revivir el año 2025? Entra aquí: https://www.youtube.com/watch?v=d4uCDCwaOOw

Más información sobre el recorrido y la GRAAALPS 2026: https://www.raceacrossseries.com/en/graaalps-2026

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