GRAAALPS — la búsqueda de los Alpes, los 500 y 300 km
No es necesario cruzar los Alpes de punta a punta para sentir toda su fuerza.
En los formatos de 500 km y 300 km, la GRAAALPS ofrece una inmersión intensa y espectacular en lo más emblemático que ofrece el macizo: puertos de montaña, pistas de grava de altitud, valles suspendidos y panorámicas abiertas a las cumbres más altas.
Aquí, cada subida cuenta. Cada puerto cuenta una historia. Y cada kilómetro nos recuerda que rodar por los Alpes es, ante todo, una cuestión de relieve, ritmo y respeto por el terreno.
GRAAALPS 2025 — Foto: Robin Issartel (@robinissartel)
Unas palabras sobre los creadores de los recorridos:
Detrás de cada recorrido GRAAALPS hay horas de reconocimiento, kilómetros recorridos, dudas, ajustes... y, sobre todo, Fabien y Nathalie.
Fabien y Nathalie con su herramienta de trabajo ;)
Sea cual sea la estación del año, ¡los encontrarás montados en bicicleta!
Nathalie Monnier es una mujer hiperactiva y apasionada del cantón del Valais, siempre en movimiento, siempre curiosa. Carretera, grava, bikepacking: da igual el medio, lo que le motiva es la exploración. Encontrar el puerto adecuado, la pista adecuada, la carretera olvidada. Aquellas que cuentan algo y dan ganas de ir más lejos.
Junto con Fabien, su marido, cómplice y mejor compañero de ruta, forman los Mim's. Un dúo inseparable tanto en la bicicleta como sobre el terreno. Juntos imaginan, trazan, recorren y reconocen cada ruta GRAAALPS, a veces varias veces, durante varios meses. Un trabajo de largo recorrido, que requiere paciencia, terreno e intuición, para encontrar el equilibrio perfecto entre compromiso, belleza y coherencia.
Pero, sobre todo, Fabien y Nathalie no hablan de GRAAALPS desde fuera. Participaron en la primera edición. Lo vivieron. Y llegaron a la meta. Conocen las largas horas, el cansancio, las dudas, las decisiones que hay que tomar cuando las piernas o la cabeza fallan. Saben exactamente lo que vas a soportar, porque ellos mismos lo han vivido.
Esta doble lectura —la de los creadores y la de los participantes— es el núcleo de su enfoque. Cada itinerario es diseñado por riders, experimentado antes de ser propuesto, probado, ajustado y, en ocasiones, cuestionado.
Más allá de GRAAALPS, Nathalie y Fabien también trabajan juntos en las rutas de la Race Across Switzerland, con la misma exigencia, el mismo conocimiento del terreno y el mismo respeto por la aventura.
Es este enfoque artesanal, humano y sincero lo que confiere a GRAAALPS su carácter único: recorridos auténticos, comprometidos y profundamente arraigados en la realidad del terreno.
500 km — La vuelta al Mont Blanc Gravel. Un macizo, tres países, un circuito perfecto.
516 km – 14 500 D+ – 70 % carretera / 30 % grava
ILUSTRACIONES DE LOS 500 KM DE LA GRAAALPS
La vuelta al Mont Blanc Gravel para esta edición de 2026, que será la tercera edición de la GRAAALPS.
Distancia
≈ 500 km
Desnivel positivo
≈ 15 000 m D+
Superficie
: ≈ 70 % carretera / 30 % grava
Campamento base / Base de vida: Etroubles km 230
Tipo de grava
Pistas alpinas rodantes, caminos militares, caminos de altura
(grava limpia, exposición alpina, tramos largos)
Sección de neumáticos recomendada
Mínimo 42 mm
Ideal 45 mm para mayor comodidad y control del esfuerzo en altitud.
Formato: Circuito Crans Montana
Salida/Llegada: Crans-Montana (Suiza)
Países atravesados
🇨🇭 Suiza · 🇮🇹 Italia · 🇫🇷 Francia
Puntos fuertes del recorrido
Estrella de Hérens
Tyson 2000
Cruz del Corazón
Paso del Gran San Bernardo
Vuelta al Mont Blanc por caminos de grava
(Pequeño San Bernardo · Roselend · Chamonix)
Los 500 km son un resumen de todo lo que los Alpes tienen para ofrecer. Es un formato de búsqueda, pero en un circuito controlado, lógico y puro. Se trata de la versión gravel del Tour del Mont Blanc, una inmersión en un macizo en el que cada valle cuenta una historia.
Participante en la salida de la edición GRAAALPS 2025 - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
Acto I — El calentamiento del Valais
Estas subidas son una seña de identidad de GRAAALPS. Despiertan el cuerpo. Ponen a prueba las piernas. Abren panorámicas sobre las cimas más altas del Valais. La primera parte del recorrido te lleva a dar la vuelta al Valais, el corazón de los Alpes, como calentamiento para el Tour del Mont Blanc. La Croix de Coeur será la puerta de entrada a esta segunda parte del itinerario.
Acto II — Gran San Bernardo
La subida se prolonga durante mucho tiempo, casi de forma insidiosa. Al principio parece suave, regular, predecible, pero poco a poco acaba agotando. El paisaje cambia a medida que avanzan las curvas: el valle se aleja, las paredes se estrechan, el aire se vuelve más frío, más vivo.
Se siente que se deja algo atrás para entrar en otro lugar. El Gran San Bernardo no es solo un puerto de montaña: es una frontera. Una puerta entre dos mundos.
En la cima, el silencio impone respeto. La vista se abre, brutal y magnífica. Y, en el cambio, aparece Italia, más dura, más vertical, más salvaje. Pasamos a otro ritmo, otra luz, otra forma de vivir la montaña.
Acto III — Vuelta al Mont Blanc por grava: Pequeño San Bernardo, Roselend, Chamonix
Aquí, los Alpes cambian de aspecto. Todo se vuelve más mineral, más salvaje. El macizo del Mont Blanc se impone como una presencia constante: a veces en la lejanía, a veces justo encima de la carretera, como si observara cada uno de tus pedaleos.
El paso del Pequeño San Bernardo marca un punto de inflexión. El viento se levanta, el horizonte se abre y el relieve adquiere una dimensión casi alpina «clásica»: puertos interminables, mesetas suspendidas, largas travesías en las que uno se siente minúsculo.
Luego viene la subida al Roselend, un auténtico monumento. No se puede describir con palabras: hay que vivirlo. Las pendientes se suceden, nunca violentas, pero sin descanso. Y, al tomar una curva, el paisaje cambia bruscamente. Aparece el lago, de un azul profundo, encajado entre paredes vertiginosas y prados de altura. Las conversaciones se detienen. Se conduce despacio, casi con respeto.
Es uno de los tramos emblemáticos de esta vuelta al Mont Blanc: un momento suspendido en el que el tiempo se ralentiza y uno se da cuenta de por qué ha venido, por esas imágenes que permanecerán grabadas mucho tiempo después de cruzar la línea de meta.
Vista de la presa de Roselend, en el corazón de los Alpes - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
Acto IV — Ruta de las Diligencias: la historia al alcance de las ruedas
De vuelta a Suiza... y allí, una carretera antigua, un trazado casi olvidado, un paso mágico, crudo, sencillo. El tipo de zona que se busca en todos los mapas. Las curvas son interminables y la historia es palpable...
En un recorrido como este, el material no es accesorio. Los neumáticos de 45 mm como mínimo son indispensables para absorber los golpes de las pistas de los Alpes. La transmisión debe elegirse con lucidez: una relación de 0,8 es esencial para superar los grandes puertos y las irregularidades del trazado sin explotar. Se necesitan frenos, volumen de agua, una iluminación fiable y un kit de reparación robusto. Este tipo de travesía hay que prepararla, respetarla y construirla.
Participante en el corazón de los Alpes durante la edición GRAAALPS 2025 - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
300 km: el Valais en todo su esplendor. La inmersión más intensa en poco tiempo.
277 km — 7785 m de desnivel positivo — 65 % carretera / 35 % grava
Recorrido de 300 km GRAAALPS
Los 300 km son la versión «pura». Una inmersión concentrada. Sin rodeos.
El Valais se convierte en un auténtico parque de atracciones: valles encajados, pueblos encaramados en las laderas, puertos interminables y pistas alpinas que serpentean por encima de los bosques.
Sin fronteras. Pocas transiciones. Solo los Alpes. Los auténticos. Los que ponen a prueba la paciencia, la gestión y la mente.
Participante en el corazón de los Alpes durante la edición GRAAALPS 2025 - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
Acto I — Hérens, Thyon 2000, Croix-de-Cœur: el tríptico alpino
Desde el principio, entramos en materia.
Una sucesión de ascensos, cada uno con su propia personalidad:
La autenticidad genuina del valle de Hérens,
La larga subida hacia Thyon 2000, casi meditativa,
y luego la Croix-de-Cœur, suspendida entre el cielo y el valle, en la frontera entre la carretera y la alta montaña.
El ambiente cambia, la luz también. Aquí se comprende lo que realmente significa conducir por los Alpes: nada es gratis, todo hay que ganárselo.
Acto II — Champex-Lac y Forclaz
Champex es un respiro.
Una postal en medio del esfuerzo. El lago tranquilo, los bosques frondosos... casi un paréntesis canadiense. Luego llega La Forclaz.
Más directa. Más seca. Sin alardes.
No discute: toma lo que le queda en las piernas, y también un poco en la cabeza.
Uno sale diferente: cansado, pero extrañamente más fuerte.
Participantes de la edición de 2025 llegando a Crans-Montana - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
Acto III — Ruta de las Diligencias: la firma final
La huella se suaviza, pero no del todo.
La Ruta de las Diligencias es un pedazo de historia. Una antigua vía que asciende suavemente, se adentra en la montaña y revela, curva tras curva, un paisaje casi atemporal.
Un lugar sencillo, auténtico y sin artificios.
El tipo de lugar que uno sueña con encontrar y luego lamenta tener que abandonar.
Los lazos parecen infinitos. La montaña sigue contando historias, antes del ascenso final hacia Crans-Montana.
Podio de los participantes de GRAAALPS 2025 - Foto: Edouard Hanotte (@edhanot)
¿Quieres revivir el año 2025? Entra aquí: https://www.youtube.com/watch?v=d4uCDCwaOOw
Más información sobre el recorrido y la GRAAALPS 2026: https://www.raceacrossseries.com/en/graaalps-2026