Descubre los recorridos de la Race Across Spain Destination Cantabria 2026
Cuatro recorridos, cuatro formas de descubrir España en bicicleta. En su segunda edición, la Race Across Spain ofrece cuatro formatos para explorar la península: la 200K en el corazón de los montes cantábricos, la 300K entre la costa atlántica y los valles del interior, la 500K, que combina ambos mundos, y la 1000K, una auténtica travesía de España entre el Mediterráneo y el mar Cantábrico.
Ciclista participante en la Race Across Spain Destination Cantabria
Una travesía desde el Mediterráneo hasta Cantabria: 1049 km, 9770 m de desnivel positivo
La carrera de los 1000 km es la única de las tres que discurre íntegramente por carretera. Comienza a orillas del Mediterráneo, en Águilas, y llega hasta el mar Cantábrico, en Santander, de mar a mar, del sureste al norte, atravesando la península en diagonal.
Su singularidad radica en una cifra: el 75 % del recorrido discurre por encima de los 500 m de altitud, y la altitud media es de 688 m. El corredor pasa la mayor parte de la carrera en la meseta, esa alta meseta castellana que no se puede resumir en un simple perfil.
Esto explica que el desnivel sea relativamente modesto (8 m/km) para un recorrido tan largo. La 1000K no consiste en una sucesión de puertos: asciende progresivamente, se mantiene en altura durante mucho tiempo y, a continuación, desciende bruscamente hacia el cantábrico en los últimos 100 kilómetros.
Los momentos más destacados
Km 0–72: la salida del Mediterráneo. Nada más salir de Águilas, 21 km de subida inmediata con un desnivel positivo de 487 m. El ciclista se aleja del mar sin haber calentado. La subida continúa hasta alcanzar los 876 m en el km 72. «Salir demasiado rápido aquí se paga 900 km más adelante».
Km 146–224: la larga subida invisible. 78 kilómetros de ascenso continuo para solo +715 m. Esa es la trampa característica de este tipo de recorridos: una pendiente que no se ve, que no se nota, pero que va minando las fuerzas. «La falsa llanura que mata».
Km 716–742: la Sierra de Urbión. 26 kilómetros con una pendiente del 2,5 % hasta alcanzar los 1 746 m, el punto más alto del recorrido, en la zona del Puerto de Santa Inés (Soria). Es el punto más alto de los tres recorridos, en un macizo de pinares de carácter casi alpino. Cuidado con la noche y sus temperaturas: a esta altitud, en septiembre, la diferencia de temperatura con respecto a Águilas puede superar los 20 °C.
Km 914–994: la pared cantábrica. Tras un largo tramo aparentemente llano pero en subida de 58 km, el recorrido encadena Estacas de Trueba ( 1 138 m) y, a continuación, La Braguía (693 m, con 6,2 km al 5,6 %). Estos dos puertos se sitúan en los kilómetros 975 y 994. Situar las dos subidas más empinadas del recorrido en los últimos 75 kilómetros, tras 900 km, es lo que realmente pone a prueba a los participantes en la 1000K.
Km 994–1 049: el descenso hacia el mar. Cincuenta y cinco kilómetros de descenso desde La Braguía hasta El Sardinero.
La ruta circular de Picos y Palombera: 296 km, 4.500 m de desnivel positivo
La ruta de 300 km es la más «turística» de las tres, en el sentido más noble de la palabra: bordea la costa cantábrica por el oeste, se adentra hacia el interior, cruza un puerto de montaña importante y luego regresa por los valles de Pasiega.
Además, es el más equilibrado: 12,7 km de desnivel, con una sola dificultad importante y un perfil relativamente claro. Una primera prueba de ultra en toda regla para quienes vienen del ciclismo cicloturista.
Los momentos más destacados
Km 0–70: la costa. El recorrido sigue el litoral occidental de Cantabria pasando por Comillas —pueblo conocido por su patrimonio modernista, entre el que destaca El Capricho de Gaudí— y, a continuación, por San Vicente de la Barquera y su puente sobre la ría. Es el tramo más fotogénico del recorrido, que conviene aprovechar en cuanto a contenido.
Km 90–120: el calentamiento. Dos ascensos intermedios (+464 m y luego +427 m, con pendientes del 3,5 % y del 4,1 %) que nos alejan del nivel del mar.
Km 125–156: el Puerto de Palombera. La pieza clave. 30,6 km de ascenso con un desnivel positivo de 1 001 m y una pendiente media del 3,3 %: una subida más larga que empinada, que discurre entre bosques de hayas y robles antes de desembocar en pastos de altura a 1 247 m. Es el punto más alto del recorrido y el tramo más espectacular. El kilómetro más empinado de la 300K se encuentra justo después, en el km 147, con una pendiente del 11,2 %.
Km 170: Reinosa. Punto de avituallamiento natural a 849 m, en lo alto del valle del Ebro, en su nacimiento.
Km 199–211: la larga meseta. Doce kilómetros con una pendiente del 1,4 % hasta los 1.010 m —otra falsa llanura, a una altitud en la que el viento es un factor a tener en cuenta—.
Km 232–294: el regreso por los valles de Pasiega y el descenso final hacia Santander.
El concentrado cántabro: 210 km, 3.640 m de desnivel positivo
No te dejes engañar por la distancia: es el recorrido más exigente por kilómetro de los tres (15,8 m/km, frente a los 12,7 del de 300 km y los 8,0 del de 1000 km). El de 200 km es una sucesión de puertos clásicos de Cantabria, sin momentos de respiro.
Además, cumple un requisito que ningún otro recorrido cumple: atraviesa cuatro puertos identificados y catalogados por los ciclistas españoles, entre ellos el Portillo de la Sía, uno de los más emblemáticos de la región.
Los momentos más destacados
Km 28 – 46: el Puerto de Alisas. 17,9 km, +614 m, 3,4 %. El primer puerto, con un mirador en la cima que es uno de los más famosos de Cantabria: vista panorámica del valle de Arredondo. Un lugar ideal para hacer fotos.
Km 64 – 83: la subida hacia Los Tornos. 19,5 km, +625 m, 3,2 %.
Km 93 – 117: el Portillo de la Sía. La dificultad mayor: 23,7 km, +1 025 m, pendiente media del 4,3 %, con el tramo más empinado del recorrido justo antes de la cima (10,2 % en 500 m en el km 117). El puerto culmina a 1 220 m, en la línea divisoria entre Cantabria y Burgos, en un paisaje totalmente despejado. El viento es una constante en este lugar.
Km 125 – 136: Las Estacas de Trueba. 11,6 km, +337 m, con un punto más alto a 1 138 m. La vertiente de Pasos de este puerto es considerada por muchos ciclistas locales como una de las más bonitas de Cantabria.
Km 151-157: La Braguía. 6,3 km con una pendiente del 5,5 %: una subida corta, pero empinada, situada en el kilómetro 151. Es el golpe de gracia antes de los últimos cincuenta kilómetros de descenso y llano hacia Santander.
Ciclistas de la Race Across Spain: destino, Cantabria
500K: dos recorridos en uno
La prueba de 500 km ofrece una experiencia aún más diferente, ya que combina los recorridos de los 200 km y los 300 km.
Se trata, por tanto, de un recorrido que permite disfrutar de las principales características de las dos rutas cántabras: los puertos y las subidas de la ruta de 200 km, pero también el recorrido por la costa y la subida al Puerto de Palombera, presentes en la ruta de 300 km.